En una definición de infarto, el cuadro «árabe» venció por 2-1 a Universidad de Chile en el Estadio Nacional, sellando su pasaje a la fase de grupos de la CONMEBOL Sudamericana 2026 y dejando a los azules sin competencia internacional para la próxima temporada. La U sufrió la baja temprana de Lucero por lesión.
Fue una noche de emociones extremas en Ñuñoa. En un duelo único y decisivo para las pretensiones internacionales de ambos clubes chilenos, Palestino demostró mayor oficio y contundencia en los momentos clave, llevándose un triunfo histórico que hunde las aspiraciones del «Romántico Viajero».
UN ARRANQUE FATÍDICO PARA LA AZUL
El partido single-eliminación comenzó de la peor manera para la escuadra dirigida por Francisco Meneghini. Apenas corrían 15 minutos cuando el Estadio Nacional enmudeció: el referente de ataque azul, Juan Martín Lucero, cayó lesionado en una acción fortuita. Pese a la asistencia médica, la gravedad de la dolencia fue evidente de inmediato, obligando al atacante a abandonar la cancha entre muestras de dolor y frustración.
Este revés forzó el primer cambio de la U. El técnico Meneghini mandó al campo a Maximiliano Guerrero, lo que provocó un cambio táctico inmediato. Guerrero, habitualmente puntero por derecha, obligó a reestructurar el esquema que originalmente giraba en torno a la centralización de Lucero. Sin su «9» titular, la U pareció perder el norte ofensivo.
PALESTINO AVISA Y DOMINA
Aprovechando la confusión azul, el «Tino-Tino» tomó el control del juego. Las mejores acciones de la primera mitad corrieron por cuenta de la visita, especialmente a través del incisivo volante Martín Araya, quien se convirtió en una pesadilla para la zaga estudiantil y el portero Gabriel Castellón.
Al minuto 17, Palestino estuvo a punto de abrir la cuenta tras una gran jugada colectiva que finalizó con un remate de Araya que se estrelló en el vertical. Al 31′, el mismo volante probó suerte con un tiro libre que pasó a centímetros del arco custodiado por Castellón. La U, incapaz de generar peligro real, se fue al descanso aliviada con el empate sin goles.
EL AJEDREZ DE LOS TÉCNICOS Y EL INGRESO DE MUNDER
En el complemento, Meneghini movió sus fichas en busca de mayor solidez defensiva y proyección por las bandas, ordenando los ingresos de Felipe Salomoni y Nicolás Fernández en los laterales. Por su parte, el banco «árabe» mandó a la cancha a César Munder, un jugador que, por historia reciente, suele entregar grandes actuaciones frente a Universidad de Chile.
Pese a las intenciones de ambos estrategas, el desarrollo del juego se volvió trabado y las acciones de gol escasearon. La más clara para el «Chuncho» llegó a través de su capitán, Eduardo Vargas, cuyo cabezazo exigió una notable tapada de Sebastián Pérez, el portero y capitán del Tricolor que mantuvo su arco en cero en los momentos de mayor presión azul.
FINALE AGÓNICO: DE LA DESESPERACIÓN A LA LOCURA ÁRABE
Cuando parecía que el partido se encaminaba irremediablemente al empate, llegó el punto disruptivo de la noche. Al minuto 85, César Munder justificó su ingreso con un centro preciso que encontró la cabeza goleadora del delantero argentino Nelson Da Silva, quien puso en ventaja al Tino-Tino con un testarazo certero. El 1-0 parecía sentenciar la llave.
Sin embargo, el drama aún tenía capítulos por escribir. Ya en tiempo de descuento, al minuto 94, la U encontró un cabezazo salvador de Maximiliano Guerrero, el reemplazante de Lucero, para poner el 1-1 parcial. El gol desató la euforia azul, ya que parecía asegurar la tanda de penales.
Pero la alegría azul fue efímera. Cuando el reloj marcaba el minuto 96, en la última acción del compromiso, apareció nuevamente la figura de César Munder. El extremo incursionó por la banda izquierda y sacó un centro bajo que acabó en el 2-1 definitivo obra de Ian Garguez. El gol mató las esperanzas de la U de inmediato, no hubo tiempo para más.
CONSECUENCIAS DEVASTADORAS
Con este resultado agónico, Universidad de Chile firma un fracaso rotundo al quedar fuera de todo ámbito internacional para la campaña en 2026. La temporada azul sufre un golpe durísimo que obligará a replantear objetivos rápidamente.
Por su parte, Palestino festeja un triunfo épico que le otorga un boleto directo a la fase grupal de la CONMEBOL Sudamericana 2026, uniéndose a Audax Italiano como los dos equipos chilenos clasificados a esta nueva instancia del certamen continental. Los «árabes» rugen con fuerza y llevarán la bandera chilena a Sudamérica.
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